El estilo apareció a mediados del siglo XX y recoge características de otros como el japonés, nórdico y minimalista, asemejándose mucho a este último, pero sin llegar al extremo.
La principal característica son las líneas rectas, evitando las curvas, por lo que su decoración es armónica, funcional y simple. Evita lo recargado por lo que aplica el concepto de que “menos es más”.
El mobiliario será la base del estilo por lo que a continuación presentaré algunas de sus características:
- Se usarán colores en tonos claros como el blanco, marrón, gris y colores oscuros. Es importante que no incorporemos únicamente muebles de colores claros sino también pinceladas de otros colores en elementos como cojines, alfombras o cortinas a fin de dar más personalidad al ambiente.
- Pueden estar fabricados de muchos materiales, pero el más común es la madera lacada en negro, colores oscuros o en blanco. También puede ser madera artificial como aglomerado.
- Se suelen utilizar materiales como el acero o vidrio, los mismos que deberán integrarse en un solo elemento para brindar un mayor efecto.
- Los muebles de estilo moderno deben ser simples con líneas rectas y detalles discretos, además de funcionales evitando saturar el ambiente con elementos que únicamente lo vayan a decorar.
La iluminación es muy importante para el estilo moderno, puesto que los espacios amplios e iluminados naturalmente son el fundamento. En caso de no poder gozar de luz natural, se deberá usar luz artificial, pero de color blanco.
En cuanto a los adornos, el estilo incorpora pocos o casi nada, y de ser el caso de requerirlos, es necesario que sigan la estética de líneas rectas ó incorporar un elemento vintage.