Durante nuestra trayectoria de diseño y como constructores con experiencia en la fabricación de viviendas unifamiliares, hemos visto la necesidad de crear detalladamente sus espacios internos a fin de que éstos sean funcionales en todo sentido; y al decir funcionales nos referimos a temas como: iluminación natural, espacios bien optimizados, circulaciones coherentes, entre otros.
Al iniciar el diseño de un proyecto, nuestra principal consideración -además del tema de fachada que nos parece fundamental- se enfoca en el área de trabajo, conocido como la cocina; ya que es el lugar en dónde se comparte más tiempo, momentos y experiencias, por lo cual, una distribución adecuada de la misma es primordial para hacer de ella un espacio funcional, para lo cual, tendremos en cuenta el triángulo de distribución (el mismo que detallaré en otro momento, en otro blog).
A continuación, otro punto importante durante nuestro proceso de diseño es el tema del bodegaje dentro de la cocina (despensa), ya que es vital tener un lugar para colocar todos los materiales -por así decirlo- que nos ayudarán en el proceso básico de preparar nuestros alimentos, además, el hecho de haber pasado por una pandemia (COVID 19) nos ha hecho reflexionar sobre la necesidad del almacenaje de nuestros productos para la supervivencia.
Seguido, nuestro diseño se basa en la optimización de espacios, tales como el lugar que queda bajo la grada; al que se le da el uso de bodega a fin de tener un lugar para colocar los productos de limpieza, entre otros.
Como siguiente punto, consideramos el área externa con la posibilidad de ampliarla al interior, es decir, pensamos en la posibilidad de abrir puertas para integrar espacios como el área BBQ (exterior) y el comedor (interior), ésto con el objetivo de brindar más comodidad durante las probables reuniones familiares; además, de la creación de un paso lateral hacia el área BBQ que tiene como objetivo aislar espacios íntimos de la vivienda en el caso de que las reuniones no sean con un vínculo tan cercano, ó para mantener en perfecto estado el área social interior durante reuniones que demanden más desorganización (ejemplo: durante las reuniones de Carnaval).
Después de haber pensado en el área social, las consideraciones pasan a enfocarse en el área más intima de la vivienda, que, por tal razón se ubica en la segunda planta y corresponde a los espacios de descanso, recreación e higiene personal, tales como dormitorios, vestidores, área de estar y baños.
En nuestros diseños vemos importante tener un área de estar previo a la entrada de los dormitorios, ya que fijamos nuestra atención en la importancia de compartir como familia actividades de recreación tales como ver TV, jugar, entre otras; por lo cual se deja un espacio considerable (de dimensiones de 2.70m x 2.70m de ser posible y de acuerdo al terreno) con iluminación natural en su mayoría (iluminada mediante un tragaluz en el caso de que la iluminación directa no sea posible).
El dormitorio máster, al ser compartido por 2 personas en general (mamá y papá), es el cuarto más grande de la vivienda; ya que dentro de éste se emplazará el baño y el vestidor que corresponden a espacios muy útiles y en el caso del segundo, tiene que ser muy amplio para guardar las pertenencias de cada uno.
En el diseño del vestidor, dejamos la posibilidad de, además de colocar amplios clósets con muchos servicios, una silla ó mueble para facilitar la actividad de vestirse ó planchar la ropa; es por ello que este espacio tiene gran consideración durante todo el proceso de diseño.